jueves 13 de septiembre de 2007, 00:00:00
RELATO
|
940 visitas
En donde el fabuloso elenco conquista la cima más alta de Catalunya.
|
[+] click para ampliar Aglomeración en la cima |
|
[+] click para ampliar Salida de Vallferrera |
|
[+] click para ampliar Rescate en el lago de Estats |
|
[+] click para ampliar Hallazgo en la cima |
|
[+] click para ampliar Conquista de la Pica d´Estats |
En el episodio anterior….
Como se recordará, tras su sangrienta contienda en lo alto del Canigó, el Presidente Mallory desaparecía tragado por una espesa niebla y los Herederos regresan a Hamat-Khumara sin saber su paradero.
No obstante, tras algunos días de profunda meditación, su Santidad Tepezkawite tuvo una sagrada revelación, anunciándole el paradero de Mallory.
Transportado por un paso dimensional, el ilustre presidente se hallaba en lo más alto del Pirineo catalán, en la mismísima cima de la Pica d´Estats, la montaña más emblemática de la terra nostra.
Rápidamente el equipo de rescate quedó constituido como sigue:
Martini el tesorero “tasista”: nombrado como jefe de expedición y miembro de Las Jubiladas de Mozaranga
El Arriero Fumetas: nuevamente clonado pero con taras de fabricación, también miembro de las Jubiladas de Mozaranga
Marmota Woman: con su basterna antigravitatoria totalmente recompuesta.
El Secretario Bahamonde: reestablecido de sus heridas en la batalla del Canigó
JotaCé Corsario Informático: clonado en una variante Borg.
Juan el Petancas: Campeón de la Liga nacional de petanca de Mozaranga.
Sandra la Suiza: dispuesta a utilizar todas sus habilidades alpinas en pos de la misión de rescate.
Una vez otorgado el “darshan” de costumbre, Su Divinidad Tepezkawite despidió al grupo desde la balconada real de Hamat-Khumara entre bendiciones y ofrendas de cacahuetes.
La camarilla se repartió entre el “tasi” nuclear y el Panzerkampfwagen IV de Bahamonde y aprovechando la favorable climatología, alcanzaban el Sábado 1 de Septiembre el pueblo de Areu totalmente de incógnito para eludir la prensa y el fervor popular.
Debido al mal estado de la pista forestal que lleva desde allí hasta el Pla de Boet, los Herederos se vieron obligados a contratar un vehículo oruga especialmente preparado para tal fin.
Y desde aquí, el reino de Mozaranga quiere agradecer públicamente la amabilidad y la profesional conducción que demostró la sin par Elvira, que diestramente condujo al equipo de rescate al punto de salida, no sin despeñar antes a tres turismos que por allí circulaban.
Una vez equipados y resueltos, los Herederos partieron en derechura hacia los Plans de Sotllo.
A su paso por el refugio de Vallferrera, en donde fueron invitados a un condumio pantagruélico, fueron agasajados firmando el libro de honor del que disponen allí, además de ofrendarles con una escarcela llena de sus propios residuos.
Colmados los buches, los 7 alpinistas atacaron el fuerte desnivel de las Pales d´Areste con gran euforia.
Sin darse cuartel a si mismos, alcanzaron en poco tiempo los Plans de Sotllo a 2300 mts, gozando de una climatología excepcional.
La Suiza devoraba terreno afianzada en sus dos bastones de manufactura helvética.
Bahamonde y Juan ascendían contemplando el fastuoso paisaje, mientras conversaban de estrategias tácticas en la petanca.
JotaCé avanzaba lenta pero resueltamente, procesando la ruta en sus bitácoras servodireccionales. Su procesador positrónico barajaba varias rutas para alcanzar la cima, a cual más segura.
Fumetas se rompía el resuello, intentando en vano transportar la tonelada y media de equipo que portaba en sus lomos. Solamente con la ayuda de la Marmota y su litera, conseguía avanzar tristemente en pos de sus compañeros.
Los errores en la versión de su modelo clonado, el valor nicotínico en su sangre y su avanzada edad, convertían al Fumetas en un alpinista decadente y cachazudo.
A Martini tampoco le iba demasiado bien. Una fuga radioactiva en el “tasímetro” había hecho mella en él. A los pocos metros de salir del refugio, se tambaleaba exhausto bajo su mochila; mareado y débil solamente sus bastones de zona impedían que se desmoronara allí mismo.
Aun a pesar de todo, los Herederos alcanzaron el Estany d´Estats en solamente 5 horas, desplomándose allí mismo el Fumetas y el Tesorero, deslomados y enfermos.
Prepararon el campamento de altura y tras despachar un soberbio condumio, se prepararon a abandonarse en brazos de Morfeo.
Solamente la Marmota prodigaba los auxilios de rigor a las dos Jubiladas de Mozaranga, las cuales se revolcaban en su lecho de dolor y sufrimiento.
Al día siguiente en la alborada, en una jornada que se anunciaba perfecta y diáfana, Bahamonde, Juan el Petancas, Sandra la Suiza y JotaCé se prepararon para atacar la cumbre.
El Arriero y el Tesorero, ambos exánimes y al borde del colapso, necesitaban ser desalojados con urgencia. Su permanencia en el estany d´Estats tocaba a su fin.
Mientras el equipo de cima arrancaba con osadía hacia la Pica, Marmota Woman solicitaba al 112 un rescate de emergencia.
Al cabo de un par de horas, un U-boat uruguayo emergía del lago y embarcaba a los tres Herederos, tomando diligentemente rumbo hacia las costas de Hamat-Khumara, en donde se harían cargo de los desfallecidos Fumetas y Martini, este último aquejado de contaminación radioactiva.
Los cuatro Herederos ascendieron por la dura Coma d´Estats, llegando al Port del Sotllo en tan solo media hora.
Una vez allí, decidieron descender por la parte francesa, la Cometa d´Estats, salvo Bahamonde que presa de la fiebre de las alturas, bizarramente ascendió por la Cresta Verdaguer en solitario.
JotaCé, el Petancas y la Suiza sortearon varios neveros y brechas de sobrecogedoras profundidades.
El Secretario avanzaba con uñas y dientes por la afilada cresta, desafiando a la muerte con una frialdad sobrehumana.
Felizmente todos coincidieron en la cima del Verdaguer, ya en las puertas de la Pica.
Y desde allí observaron con sorpresa lo que pasaba en la cima. Una enorme masa de montañeros hacían cola para llegar hasta la cruz, y fotografiar algo que allí se encontraba.
Sin perder más tiempo, los cuatro Herederos solicitaron turno educadamente.
Tras 3 horas de cola, pudieron alcanzar la cima del pico más simbólico de Catalunya.
Lo que vieron allí les produjo inmenso júbilo: el cuerpo de Mallory descansaba al pie de la cruz, en estado de total crionizacion. ¡¡Por fin habían encontrado a su desaparecido Presidente!! ¡¡Tepezkawite habían tenido razón en sus visiones!!
Los alpinistas que allí se encontraban, pugnaban por tocar el cuerpo del héroe mozarangues, pero una especie de campo de energía envolvente lo impedía.
Las cámaras de fotos funcionaban a todo trapo para perpetrar el evento.
Y JotaCé se hizo cargo de la situación. Utilizando parte de su sistema de refrigeración de la bios, consiguió traspasar el campo de fuerza y estabilizar los signos vitales de Mallory.
¡¡El paladín de las alturas estaba a salvo!!
Juan el Petancas cargó con el inmóvil cuerpo de Mallory, y precedido de sus compañeros inició el descenso hacia el Coll de Riufred, salvo Bahamonde que prefirió hacerlo a la brava por el collado entre la Pica y el Verdaguer, lugar en donde una vertiginosa pala de mas de 70 grados de desnivel, va a unirse a la tartera de la Coma d´Estats.
Cuando Sandra, JotaCé y el Petancas cruzaban la Cometa d´Estats, un terrible murmullo les hizo girar la cabeza. Una manada de 7.000 chinchillas gabachas se les abalanzaron con claras intenciones hostiles.
Juan, sin soltar el cuerpo del presidente, procedió a bombardear a las chinchillas a petancazo limpio, ocasionando graves pérdidas en el enemigo.
Sandra, utilizando sus acrobáticas habilidades, utilizó a los roedores a guisa de guijarros, saltando sobre ellos y alcanzando el Port del Sotllo en pocos minutos.
El Corsario Informático, impedido totalmente de moverse debido a los cientos de animalitos que cubrían su cuerpo, decidió autodestruirse en beneficio del resto del equipo. El estallido fue ensordecedor. Los restos de chinchillas salvajes llegaron hasta el Montcalm y más allá. De JotaCé no quedó ni el lector de dvd.
La Suiza y el Petancas, horrorizados por el escarnio resultante, alcanzaron el Estany d´Estats al poco rato, descendiendo por la tartera.
Pero una nueva tragedia les esperaba: el cuerpo de Bahamonde se encontraba allí, a pocos metros de la Coma d´Estats, totalmente despedazado por la caída que sin duda había sufrido al descender por tan arriesgado lugar. Una nueva cruz se alza allí en memoria del héroe caído.
Sin más dilación, los dos Herederos supervivientes, transportaron al inconsciente Mallory al refugio de Vallferrera, en donde después de hacerles recoger de nuevo los residuos, avisaron a la eficaz Elvira y su vertiginoso vehículo oruga.
Tras desplomar dos turismos más, llegaron a Areu, en donde les recogieron las autoridades pertinentes.
¡¡Sandra y Juan el Petancas volvían a la corte como héroes, después de haber localizado al Presidente Mallory en la cima de la Pica d´Estats!!
Volvían a haber pérdidas, pero nada que no se pudiera solucionar de nuevo en los laboratorios de clonación.
El Arriero y el Tesorero pasaban convalecencia en el hospital del Mar, pero su depauperado estado físico y avanzada edad, augura un comedimiento para ellos a la hora de elegir misiones.
¡¡Una vez más, el Pueblo Elegido tiene Presidente!!
La Salud de Mallory es inmejorable, y su restablecimiento después de su permanencia en el portal dimensional es total.
¡¡Los Herederos de Mozaranga se hayan prestos nuevamente para cualquier cima que les echen!!
FACUNDO BORREGON
(Corresponsal de la Voz de Mozaranga)
Añadir nuevo comentario