domingo 18 de marzo de 2007, 00:00:00
RELATO
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En donde se narra la epopeya de este bragado grupo en la Olla de Nuria, velando por la seguridad de la Princesa Tepezkawite
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[+] click para ampliar Salida del campamento base |
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[+] click para ampliar Hacia el collado |
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[+] click para ampliar LLegando el collado |
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[+] click para ampliar Minutos antes del ataque en el collado |
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[+] click para ampliar Tras la batalla final |
Ayer día 17 de Marzo, la Asociación Alpina de los Herederos de Mozaranga, aprovechando la comparecencia de la Princesa Tepezkawite y su séquito real en el Vall de Nuria por motivo de la IX Convención del Pueblo Elegido, se desplazó al bucólico valle para guardar su seguridad de cara a los exaltados del antagónico pueblo Mazurqueño, que según los informes, preparaban taimado atentado hacia su serenísima presencia.
Para semejante misión fueron elegidos toda la junta directiva en pleno.
G.L. Mallory como el notable Presidente del Pueblo Elegido.
El Vicepresidente Manzanas y su incombustible TOMTOM
La Señora de las Palomas con doble ración de alpiste.
El Embajador Serrano y sus lupas de visión infrarroja.
El Tesorero Fumetas patrocinado por Tabacalera Española.
Martini y su “tasi”
Marco, el jefe de seguridad mozarangues.
Y Heidi, especialista en seguridad alpina y cabrera de profesión.
Todo el equipo se desplazó a la zona de campada de Nuria el Viernes 16, y tras planificar un esmerado sistema de seguridad, decidió hacer al día siguiente una exhaustiva batida por toda la Olla de Nuria, en donde según los informes, los Mazurqueños estaban apostados a la espera de la llegada de su Divina Presencia.
El 17 no pudo amanecer peor. Fumetas agonizaba en su saco entre terribles estertores, debido a un claro envenenamiento por botulismo, inflingido secretamente por los taimados enemigos del Pueblo Elegido. La guerra ya estaba declarada.
Sin ceremonia ninguna, después de arrojar sus deslomados despojos a un contenedor, los Herederos partieron en aguerrida marcha a su primer objetivo, el Collado de Noucreus.
El tiempo se presentaba claro y despejado, aunque frío y con alguna que otra racha de céfiro helado. Nadie se imaginaba lo que iba a suceder.
Mallory en cabeza, no se percató que sus pasos le dirigían a la tragedia. Un chicle bomba cuidadosamente oculto en una laja, detonó a su paso, convirtiendo al presidente en un millar de minúsculos fragmentos de carne y hueso. Solamente su incombustible sombrero de cowboy y sus Rayban de adamantium sobrevivieron a la deflagración.
El dolor entre los mozarangueños era inenarrable.
Pero la misión tenia que seguir. El Vicepresidente Manzanas tomó el mando, y continuó con sus hombres hasta el Collado.
Desafiando a la nieve y el viento, consiguieron remontarlo, pero las sorpresas no se habían acabado.
De repente, las nueve cruces que le da el nombre, se vieron removidas, y de debajo de cada una de ellas, surgió en apostática aparición, un asesino Mazurqueño.
Tomados por sorpresa, los Herederos tardaron en reaccionar, y eso causo gran tragedia.
Martini fue derribado despiadadamente por el Coll de la Fosa, precipitándose a una muerte segura. Ni su “tasi” le pudo salvar. Su grito al caer aun resuena por aquellos lares.
La señora de las Palomas no tuvo tiempo a convocar a sus plumíferos aliados, y fue decapitada allí mismo.
Marco, el roblizo jefe de seguridad, consiguió despedazar a tres renegados, pero un cuarto le atacó con un piolet de peluche por la espalda, causándole la muerte inmediata.
El Embajador Serrano se interpuso entre el resto de Mazurqueños, el Vicepresidente y la joven Heidi, y apelando a toda su valentía, se arrojo osadamente sobre ellos aullando el himno de Mozaranga. Su cuerpo junto con el resto de renegados, se despeñó por el Coll de Noucreus, quedando sepultados en una heroica tumba helada.
Los mermados Herederos, ya solo dos, se dirigieron rápidamente a su objetivo final, el Puig Mal, pasando por Noufonts, Pic de l´Eina y Finestrelles.
La desolación por las perdidas de los compañeros eran muy sentidas, pero la seguridad de Tepezkawite era lo primero. Tenían que seguir como fuera.
Ningún percance más tuvieron hasta que remontaron el Puig Mal, meta final de la Olla.
Una vez allí, comprobaron que habían dado con la base secreta de los criminales Mazurqueños. Un contingente de 80 malvados se les arrojaron en la cima.
La lucha fue cruenta y despiadada. La Niña de los Alpes repartía tortas a troche y moche, mientras que el valiente Vicepresidente, tras improvisarse una honda con los crampones, reventaba Mazurqueños uno tras otro.
La lucha duró 10 horas, tras lo cual, 80 cadáveres renegados se diseminaban por la cima.
Manzanas y Heidi, totalmente bañados en sangre, contemplaban el espectáculo al borde del colapso. Por fin habían limpiado la zona. La seguridad de Tepezkawite era ya un hecho. El séquito real podía hacer su aparición en Nuria con total seguridad. ¡Misión cumplida! Pero a que precio.
Tanta defunción ha sido un varapalo para el Pueblo de Mozaranga. Los especialistas en clonación ya están trabajando para recuperar lo que se pueda de la junta directiva.
No obstante, la ponencia ofrecida por Tepezkawite en Nuria, justifico el sacrificio de los paladines alpinos, en aras de un futuro esperanzador para el Pueblo Elegido y el resto de las naciones del mundo.
Deseamos que los Herederos de Mozaranga vuelvan a hollar las montañas por el bien de la humanidad.
FACUNDO BORREGON
Corresponsal de La Voz de Mozaranga
Enviado por Atay el miércoles 21 de marzo de 2007
Enviado por Atay el miércoles 21 de marzo de 2007
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